La que ni los de Xàbia quieren contar
Si Cala Granadella es la reina de Instagram, Cala Ambolo es la hermana rebelde que pasa de redes sociales. Es nudista, es salvaje, y el agua es tan clara que cuando la ves por primera vez piensas que te han puesto un filtro en los ojos.
Ambolo no es nueva en esto. Lleva décadas siendo el refugio nudista de la Marina Alta. Los locales la conocen bien, y aunque el boca a boca ha hecho que cada vez venga más gente, todavía conserva ese aire de sitio secreto. No hay carteles llamativos, no hay promoción, y el acceso es lo bastante incómodo como para filtrar a los que van solo de postureo.
Es una cala de grava y roca, encajonada entre acantilados de más de 50 metros. No es grande, pero la sensación de estar en un anfiteatro natural es muy guapa. El agua, cuando hay calma, es transparente hasta el fondo. Ves las piedras a 10 metros como si estuvieran a un palmo.
¿Dónde cojones está esto?
Al este de Jávea, pasado el cabo de la Nao. Se llega desde la carretera que va al faro del cabo de la Nao. Hay un parking pequeño justo antes del faro, y desde allí empieza el camino de bajada.
El acceso es lo peor del sitio. Y a la vez lo mejor, porque filtra a la gente. Es una bajada por un camino de tierra y roca tallado en el acantilado. No es peligroso si vas con cuidado, pero tiene tramos con pendiente fuerte y piedra suelta. En chanclas puedes, pero con zapatillas vas mejor. La bajada son 10-15 minutos, la subida 15-20. En agosto, con el calor, la subida es un castigo. Lleva agua, que no hay fuentes.
El parking es minúsculo: unas 30 plazas. En verano a las 9 ya está lleno. La alternativa es aparcar en la carretera antes de llegar, pero no hay mucho sitio y te juegas una multa.
También se puede llegar en barco, y es la opción más cómoda. La cala tiene una boya para amarre, pero pocas. La mayoría fondean en la bahía. Si tienes amigo con barco, te has librado de la caminata.
El chiringuito o el tupper
No hay chiringuito, no hay hamacas, no hay sombrillas, no hay absolutamente nada. Eres un superviviente en territorio hostil. Nevera, comida, agua, sombrilla, y a cascarla.
La cala tiene orientación este, así que el sol pega desde primera hora y hasta media tarde. A partir de las 4-5 de la tarde, los acantilados empiezan a hacer sombra. Si no llevas sombrilla, las primeras horas son duras.
Lo bueno de no tener servicios es que no hay musica, no hay vendedores ambulantes, no hay nada que te saque de tu burbuja. El sonido ambiente es el de las olas y el de la gente hablando en voz baja. Se agradece.
Algunos valientes se llevan las neveras con ruedas, pero bajar la nevera por el camino de cabras y luego subirla… es un deporte extremo. Mejor llevar la comida en mochila y la bebida bien repartida.
La foto que te vas a llevar
La foto desde el camino de bajada es espectacular. Ves la cala desde arriba, encajonada entre los acantilados, con el agua en distintos tonos de azul y verde. Esa es la foto que todos se llevan.
Desde el agua, las paredes verticales de roca son impresionantes. Si te alejas nadando un poco y miras hacia atrás, ves la cala pequeña, la gente diminuta, y los acantilados que parecen abrazarlo todo.
El snorkel aquí es de los mejores de la zona. El fondo es rocoso, con cuevas submarinas pequeñas, posidonia, y una cantidad de peces que flipas. Si tienes gafas y tubo, no te arrepientes.
Y al atardecer… bueno, desde arriba, en el faro del cabo de la Nao, las puestas de sol son una pasada. Pero desde la cala el sol se pone detrás del acantilado y se queda todo en sombra. Mejor subir al faro para ver el atardecer.
La cuenta de la vieja
Parking: 3-4€ el día (cuando hay sitio). Gasolina desde Alicante: 35 km, 5-6€. Desde Valencia: 100 km, 15€. Comida de tupper: la tuya.
Sin gastos de playa, sin chiringuito, sin hamacas. El día más caro te sale por 20€ para dos personas si vienes desde Valencia. Si vienes de cerca, 10€ o menos.
Eso sí: el desgaste físico de la subida no tiene precio. Literalmente. Pero la recompensa es un baño en una de las aguas más limpias de la Costa Blanca.
El veredicto del local
Ambolo es una de esas calas que deberían venir con manual de instrucciones: “Si no estás dispuesto a caminar, si no te gusta el nudismo, si necesitas que te lo den todo hecho, no vengas”. Y los que vamos, lo agradecemos.
El ambiente nudista es respetuoso. Hay de todo: parejas, grupos de amigos, gente mayor, jóvenes. Nadie mira raro a nadie. Eso sí, algún miron se cuela de vez en cuando, pero duran poco porque el camino ya se encarga de desanimar a los que van con malas intenciones.
El agua es espectacular. De las más claras de la Comunidad Valenciana. Pero ojo: los días de viento de levante se pone fea y el oleaje puede ser fuerte. Los días de calma son los que hay que buscar.
Y el acceso… ya te lo he dicho. Es la cruz y la cara. Si mejoraran el acceso, se llenaría de gente y perdería su esencia. Así que mejor dejarlo como está, coño.
🎯 Veredicto
¿Volverías? Cada vez que pueda. Es de mis calas favoritas para desconectar de verdad.
¿Recomendada para? Nudistas, amantes del snorkel, gente con ganas de caminata y recompensa.
¿Para qué NO sirve? Para ir en chanclas, para gente con movilidad reducida, para los que necesitan arena fina y hamacas, para los que se ofenden con el nudismo.
¿Merece el viaje? Si te gusta el nudismo y el snorkel, es de las mejores calas de España. Si no, igual se te hace pesado el acceso.
📍 Coordenadas: 38.7220, 0.2120
🚗 Cómo llegar: Carretera del cabo de la Nao desde Jávea. Parking pequeño antes del faro. Bajada a pie 10-15 min por sendero en acantilado.
🍺 Chiringuito: No. Nevera y tupper obligatorios. No hay servicios de ningún tipo.
🏊 Tipo de fondo: Grava gruesa y roca. Fondo marino rocoso con posidonia. Snorkel de primera. Escarpines recomendados.
🌊 Mejor época: Junio a septiembre, en días de calma. Con levante, el agua se enturbia y hay oleaje.
💰 Precio medio: Día de tupper + parking: 10-15€ para dos personas. No hay donde gastar más.