Vista de Cala S'Alguer

Cala S'Alguer (Palamós): Donde los pescadores siguen mandando y el turismo pasa de largo

La que ni los de Palamós quieren contar

Esto no es una cala. Bueno, sí, pero no. Cala S’Alguer es un barrio de pescadores que mira al mar, con casitas de colores pegadas a la roca, escaleras que bajan directas al agua, y un ambiente que en cualquier otro sitio de la Costa Brava ya habrían convertido en un resort de lujo con precios de Miami.

Pero aquí no. Aquí los pescadores siguen tirando de sus barcas, las casas las heredan familias de toda la vida, y el turismo pasa de largo porque no hay arena fina ni hamacas ni chiringuito con música. Hay roca, hay escaleras, hay agua limpia y hay character. I prou.

Los de Palamós lo saben y no lo dicen. Porque si esto se masifica, se cargan lo que lo hace especial. El Ayuntamiento ha tirado de regulación: no se puede construir más, no hay concesiones de hamacas, no hay nada que invite al turismo de borrachera. Y así tiene que seguir.

¿Dónde cojones está esto?

Al sur de Palamós, pasado el puerto deportivo, siguiendo la costa dirección Calella de Palafrugell. Se llega andando desde el centro de Palamós en unos 20 minutos, o en coche hasta un parking pequeño que hay justo antes de llegar. El parking es minúsculo, así que en verano apoquinas por encontrar sitio.

Si vas andando desde Palamós, el paseo marítimo te deja en la entrada del barrio. Es fácil, es llano, y de paso ves el puerto y las barcas. Si vas en coche, pon “Cala S’Alguer” en el GPS y te lleva, pero el último tramo es estrecho y hay que tener cuidado con los que suben y bajan.

También puedes llegar en barca, y de hecho es lo más auténtico. Mucha gente de la zona fondea en la bahía y sube a las rocas a tomar el sol. Pero si no tienes barco, andando está bien.

El chiringuito o el tupper

No hay chiringuito. Ni falta que hace. Esto no es un resort, coi. Aquí te traes el tupper, la nevera, la cerveza bien fría y te instalas en las rocas o en las escaleras de los pescadores.

Lo bueno: al no haber servicio, no hay horarios, no hay música, no hay nadie diciéndote que consumas. Llegas, te bañas, comes, y te largas cuando te sale de los collons. Lo malo: si olvidaste la comida, tienes que caminar hasta Palamós centro, que no está lejos, pero tampoco es plan.

Eso sí, hay un par de bares justo en la entrada del barrio (antes de bajar a las escaleras) donde puedes tomarte una cerveza o un vermut mirando el mar. Precios de bar normal, no de chiringuito. Una caña por 2.50-3€, una tapa por 4-5€. Nada del otro mundo, pero bien.

La foto que te vas a llevar

Las casas de colores. Eso es lo que mola. Las fachadas pintadas de azul, amarillo, rojo, blanco… un arcoíris de fachadas marineras. No es la típica cala de postal con arena blanca y agua turquesa, pero es cien veces más auténtica que cualquier cala de catálogo.

La luz de la tarde es la leche. El sol se pone detrás de las casas y todo el barrio se vuelve naranja. Las escaleras que bajan al agua son otro clásico: la gente sentada con los pies en el agua, leyendo, o simplemente mirando el horizonte.

Y el agua, oye. El fondo es rocoso pero el agua es tan clara que ves los erizos a tres metros. Para hacer fotos de snorkel sin irte a hacer un safari submarino, está bien. No es el Caribe, pero el Mediterráneo bien cuidado es lo que hay.

La cuenta de la vieja

Si vienes de fuera, el parking en la zona de Palamós te costará unos 3-4€ la hora o 10-12€ el día en los parkings públicos. Si aparcas en la calle y tienes suerte, gratis. Comida de tupper: lo que hayas comprado. Una cerveza en el bar de la entrada: 2.50-3€.

No hay gastos de hamacas, sombrillas, ni chiringuito. Así que un día completo te puede salir por 5-10€ si eres austero, o 15-20€ si te tomas un par de cervezas y un vermut. Es de los sitios más baratos de la Costa Brava para pasar el día, precisamente porque no hay nada montado para sacarte la pasta.

El veredicto del local

S’Alguer no es para todos. Si necesitas arena, hamaca, un waiter que te traiga el mojito y música ambiente, este no es tu sitio. Y mejor, porque así no se llena. Esto es para los que entienden que la playa no es solo tumbarse, es también mirar, escuchar, y respirar.

El baño es en roca, ojo. No es cómodo entrar si tienes problemas de movilidad. Las escaleras son viejas, algunas irregulares, y el fondo tiene roca y erizos. Mejor llevar escarpines. Los niños pequeños, mejor en otra playa con arena.

Pero para un baño auténtico, una siesta al sol entre casas de colores, y sentir que todavía queda Costa Brava sin vender, S’Alguer es de lo mejorcito.

🎯 Veredicto

¿Volverías? Cada vez que pueda. Es de los pocos sitios de la Costa Brava que aún tienen alma.

¿Recomendada para? Snorkel, fotógrafos, parejas que buscan tranquilidad, y gente que no necesita comodidades para disfrutar.

¿Para qué NO sirve? Para familias con niños pequeños, para gente con movilidad reducida, para los que necesitan chiringuito y hamacas.

¿Merece el viaje? Si estás por Palamós, sí. Si vienes desde Madrid solo para esto, igual te esperabas más arena.

📍 Coordenadas: 41.8450, 3.1470

🚗 Cómo llegar: Desde Palamós centro hacia el sur por el paseo marítimo. Parking pequeño al llegar al barrio.

🍺 Chiringuito: No, pero hay bares en la entrada del barrio con precios normales.

🏊 Tipo de fondo: Rocoso. Mejor con escarpines. Zonas profundas cerca de las escaleras.

🌊 Mejor época: Junio a septiembre. Primavera y otoño también, pero el agua está fría.

💰 Precio medio: Día baratísimo: 5-10€ si aparcas bien y traes tupper.